sábado, 19 de mayo de 2012

406.- Dolores Ibárruri “La Pasionaria”



Dolores Ibárruri


Dolores Ibárruri Gómez, llamada Pasionaria (Gallarta, Vizcaya, 9 de diciembre de 1895 – Madrid, 12 de noviembre de 1989), fue una política española.
Pasionaria destacó como dirigente política en la Segunda República Española y en la Guerra Civil. Histórica dirigente del Partido Comunista de España. A su lucha política unió la lucha por los derechos de las mujeres para demostrar que las mujeres, fuesen de la condición que fuesen, eran seres libres para elegir su destino.



Primeros años
Dolores Ibárruri nació en población vizcaína de Gallarta (en la actualidad desplazada de su ubicación original por una explotación minera) perteneciente al municipio de Abanto y Ciérvana (País Vasco) el 9 de diciembre de 1895 en el seno de una familia minera. Su padre, Antonio Ibárruri, era un obrero con ideología carlista, nacido expósito en la anteiglesia de Ibárruri que le da el apellido, anexionada en 1965 a la localidad de Múgica. Su madre, Juliana Gómez Pardo, procedía de Castilruiz, en la provincia de Soria.


El ambiente familiar, las lecturas piadosas y su fortísimo carácter favorecieron una devoción religiosa que la llevó a las puertas del convento.
En 1910 se ve obligada por la condiciones económicas a abandonar los estudios, había superado ya el curso preparatorio para ingresar en la Escuela Normal de Maestras y realizar estudios de magisterio, comenzando a trabajar de costurera y sirvienta. Como ella mismo lo dice
¿Quién podría costearme los viajes, los libros, la comida, la matrícula? .../... preparaba para servir como criada o casarme y convertirme en la mujer de un minero, la larga historia de mi familia.
Se casó por la iglesia el 16 de febrero de 1916 con un minero socialista llamado Julián Ruiz Gabiña,2 con quien estaría casada 15 años, y se traslada a Somorrostro. Aficionada a la lectura y aprovechando la condición de líder minero socialista de su marido comenzó a adquirir conocimientos de marxismo que cuestionaron su educación tradicionalista y católica. Dolores asumió la doctrina marxista como una herramienta ideológica idónea para luchar a favor de la "liberación de la clase obrera".
Participó con su marido en la huelga general de 1917. Estando integrada en la agrupación socialista de Somorrostro, lo acompañó en la escisión comunista del PSOE en 1919 desde la que, en 1920, participó en la fundación del Partido Comunista Español, entrando en el Comité Provincial de Vizcaya, que al año siguiente formaría, junto al Partido Comunista Obrero Español, el Partido Comunista de España.

Monumento a Dolores Ibárruri en la ciudad escocesa de Glasgow.


Carrera política

En 1917 quedó muy impresionada por el triunfo de la Revolución Bolchevique en Rusia. En 1918, utilizó por primera vez el seudónimo Pasionaria para un artículo publicado en la prensa obrera y titulado El Minero Vizcaíno. Desde el comienzo ocupó puestos de responsabilidad dentro del PCE, siendo detenida en numerosas ocasiones. Llegó a formar parte de su Comité Central en 1930 y al año siguiente se presentó a las elecciones a Cortes Constituyentes, siendo derrotada su candidatura. En 1931 se trasladó a Madrid para trabajar en la redacción del periódico del Partido, Mundo Obrero. En 1933 fue presidenta de la recién fundada Unión de Mujeres Antifascistas. Tras divorciarse de su marido, mantuvo una relación amorosa con un hombre 17 años menor que ella. Esta relación fue una revolución en el ámbito privado, y se volvía más inconcebible aún para los hombres con quienes militaba que el amante fuera mucho menor que ella. Es curioso que, tanto desde el socialismo como desde el comunismo, le pidieran como condición que lo abandonara para seguir militando.

Tuvo seis hijos: Ester (1916-1919), Rubén (1921-1942), que murió como piloto de combate en la Batalla de Stalingrado, el 14 de septiembre de 1942; Amagoia, Azucena y Amaya3 (estas últimas trillizas nacidas en 1923, de las que Amagoia murió al poco de nacer y Azucena a los dos años) y Eva (1928; murió a los tres meses). Fue afirmando su vocación política y encauzándola a través del periodismo de Partido. "El Minero Vizcaíno" y "La Lucha de Clases" fueron los escaparates del seudónimo Pasionaria, que eligió ella misma porque su primer artículo salió durante la Semana Santa de 1918.
Fue encarcelada varias veces debido a sus fuertes y punzantes discursos y a su activa militancia en las manifestaciones comunistas. Poco tiempo después se destacó en el Congreso de los Diputados de la República como diputada del PCE por Asturias. En las elecciones de febrero de 1936 fue elegida diputada por Asturias. Figura relevante durante la Guerra Civil, fue elegida vicepresidenta de las Cortes republicanas en 1937. Durante este período se convirtió en un mito para una parte de España, siendo famosa por sus arengas en favor de la causa republicana. Suyo fue el lema «¡No pasarán!», acuñado durante la defensa de Madrid. Se opuso a la capitulación del coronel Segismundo Casado.

Periodo del exilio
Tras finalizar la Guerra Civil Española, se exilió en la URSS. En su etapa de exilio, tras el fallecimiento del Secretario General del PCE José Díaz Ramos, La Pasionaria fue escogida en su sustitución Secretaria General del PCE en 1942. Ejerció como máxima autoridad entre los miembros del PCE exiliados en la URSS. Su único hijo varón, Rubén Ruiz Ibárruri, murió durante los combates por la estación central de Stalingrado.

Dolores Ibárruri y Nicolae Ceauşescu, líder comunista rumano, durante una visita de ésta a Rumanía en 1972.

En 1960 presentó su dimisión, para pasar a ocupar el cargo de Presidenta del PCE. La sustituyó en sus funciones Santiago Carrillo, que ejerció el cargo hasta 1982. Fue miembro del Secretariado de la Internacional Comunista junto a Georgi Dimitrov, Palmiro Togliatti y Maurice Thorez, entre otros. Manifestó su acuerdo con Moscú con ocasión de los diversos cismas dentro del movimiento comunista internacional. Sin embargo, sus viejas convicciones ortodoxas no le impidieron condenar la Primavera de Praga en 1968.

Vuelta a España

Tras la muerte de Francisco Franco y el final de la dictadura militar en España, durante la transición volvió a España en 1977 y fue elegida de nuevo diputada por Asturias en las primeras elecciones democráticas, aunque su papel como política fue ya más simbólico que real. Murió en Madrid en 1989 y fue enterrada en el recinto civil del Cementerio de La Almudena. En 1962 había publicado sus memorias: El único camino. En junio de 2005 se celebró el XVII Congreso del PCE, donde Dolores Ibárruri fue elegida "Presidenta de Honor a Perpetuidad".

Citas

Algunas citas de sus discursos, como «Más vale morir de pie que vivir de rodillas» (frase original de Emiliano Zapata, popularizada por ella) o su «¡No pasarán!» (frase original de Philippe Petain en la Batalla de Verdún), forman ya parte del imaginario colectivo de toda la Humanidad. Su papel de símbolo popular la convirtió en protagonista de poemas y canciones de Pablo Neruda, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Ana Belén y del vals peruano La Pasionaria (compuesto por Alejandro Ayarza) entre otros.
Controvertida fue la supuesta frase atribuida a ella "Ese hombre ha hablado por última vez" en referencia a José Calvo Sotelo, asesinado dos días después. La cita no aparece en el diario de sesiones y la propia Pasionaria negó haberla proferido. Por su parte, el historiador Salvador de Madariaga sostiene la veracidad de dicha cita, aunque modificada sustancialmente, en la página 384 de su libro "España; ensayo de historia contemporánea", 11ª edición revisada por el autor en 1979 y que dice: "Dolores Ibarruri, la Pasionaria, del partido comunista de las Cortes, le gritó: Este es tu último discurso. Y así fue."



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