miércoles, 10 de diciembre de 2014

847.- La CIA pagó 80 millones a psicólogos privados para que torturaran a sus prisioneros



La CIA pagó 80 millones a psicólogos privados para que torturaran a sus prisioneros


Las torturas cometidas durante la era Bush fueron más brutales y extendidas de lo que el Gobierno de EEUU había informado. La alimentación por vía rectal o la asfixia simulada formaban parte de estas prácticas

La CIA pagó 80 millones de dólares por esta subcontratación de sus actos de tortura. Además, el programa de "interrogatorio intensificado" fue "mucho más brutal" de lo que la agencia informó y no logró obtener información que desbaratara amenazas, según mostró un informe del Senado estadounidense dado a conocer este martes.

El texto afirma que la CIA engañó a los políticos y al público respecto al programa, que empezó a desarrollarse a partir de los ataques terroristas de 2001. El informe se publicó tras una investigación de cinco años de la Comisión de Inteligencia del Senado sobre el programa, que buscaba lograr información sobre la red al Qaeda y otros presos que estaban encarcelados en unidades de detención alrededor del mundo.

El documento examina la detención secreta de 119 personas fuera de EEUU "Este documento examina la detención secreta de la CIA fuera del país de al menos 119 individuos y el uso de técnicas de interrogatorios coercitivas, en algunos casos prácticándose la tortura", dijo la jefa de la comisión, Dianne Feinstein.

La CIA y muchos altos funcionarios gubernamentales de Estados Unidos han dicho que el programa era eficaz y que impidió varios complots terroristas. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha admitido que las duras técnicas utilizadas no ayudaron a luchar contra el terrorismo.

"No podemos dejar nunca saber al mundo qué os hemos hecho"

El documento recoge como la Agencia Central de Inteligencia estadounidense usó amenazas sexuales para interrogar a sospechosos de terrorismo detenidos en cárceles secretas e incide en que no fue efectivo y nunca produjo información que llevara a desbaratar complots inminentes, según un informe de la Comisión de Inteligencia del Senado dado a conocer el martes.

El informe dijo que la CIA engañó a los políticos y a la opinión pública sobre el programa, buena parte del cual fue desarrollado, operado y llevado adelante con asesoramiento de dos contratistas externos. "Uno de los interrogadores le dijo a otro detenido que nunca irían a juicio porque 'no podemos dejar nunca saber al mundo qué os hemos hecho'", relata el informe, que también detalla como "agentes de la CIA amenazaron al menos a tres detenidos con hacer daño a sus familias, incluyendo a los hijos de un detenido y amenazando con abusar sexualmente de la madre de otro, y 'rajarle la garganta a su madre'".

El informe del Senado describe asimismo la asfixia simulada practicada al reconocido como cerebro del 11-S, Khalid Shaikh Mohammed, así como a otros detenidos, definidos como "series de ahogamientos" que en muchas ocasiones les producían vómitos.

El informe detalla la muerte por hipotermia de un hombre torturado en 2002 Otros ejemplos específicos de brutalidad en los interrogatorios de la CIA citados en el informe incluyen la muerte por hipotermia en noviembre de 2002 de un hombre que fue mantenido parcialmente desnudo y encadenado al suelo de cemento de una prisión secreta de la CIA.

A algunos prisioneros se los mantuvo sin dormir durante 180 horas, a veces con las manos atadas sobre la cabeza, y se les practicó "alimentación e hidratación por vía rectal" sin ninguna documentación médica para realizar el procedimiento. 

La ONU pide "llevar ante la Justicia" a los implicados en las torturas

El relator especial de Naciones Unidas contra el Terrorismo y para los Derechos Humanos, Ben Emmerson, ha instado a "llevar ante la Justicia" a los implicados en las torturas descritas en el informe que la Comisión de Inteligencia del Senado de Estados Unidos ha publicado este martes sobre el programa de interrogatorios de la CIA.

Emmerson ha considerado que "el informe difundido esta tarde confirma la sospecha de la comunidad internacional de que hubo una política orquestado a alto nivel dentro de la Administración de George W. Bush que permitió cometer sistemáticamente crímenes y violaciones del Derecho Humanitario".

"Estados Unidos está legalmente obligado a llevar a los responsables ante la Justicia" "El Derecho Internacional prohíbe dar inmunidad a los funcionarios que han participado en torturas, lo cual no incluye solamente a los autores, sino también a los altos cargos del Gobierno estadounidense que concibieron, planearon y autorizaron estos crímenes", ha recordado.

En esa línea ha subrayado que "Estados Unidos está legalmente obligado a llevar a los responsables ante la Justicia", ya que es uno de los firmantes de la Convención contra la Tortura y contra las Desapariciones Forzosas, "que obligan a perseguir estos actos cuando haya evidencias suficientes".

Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) también han reclamado que los responsables de las "torturas" llevadas a cabo por parte de la CIA sean llevados ante la justicia. En un comunicado, Amnistía ha considerado que el informe es "un duro recordatorio de la actual impunidad por las muchas abominables violaciones de los Derechos Humanos perpetradas en nombre de la 'seguridad nacional".



Público.es

La CIA engañó al Gobierno sobre sus técnicas de tortura

El Senado de EEUU acusa a la agencia en un informe de ocultar aspectos de sus programas de interrogatorio y de exagerar la importancia de la información obtenida

La CIA mintió sobre la brutalidad de su manual de torturas empleado en virtud de la guerra contra el terror de Washington. La Comisión de Inteligencia del Senado de EEUU acusa a la agencia de engañar al Gobierno y a los ciudadanos sobre aspectos de sus programas de detención e interrogatorio, según revela el diario estadounidense The Washington Post.

El rotativo cita a fuentes oficiales que han tenido acceso al borrador del texto, de cerca de 6.300 páginas y que sigue altamente clasificado. El documento concluye que la agencia escondió detalles sobre la brutalidad de sus métodos y asegura que hay muy pocas evidencias de que las llamadas las llamadas "técnicas mejoradas de interrogatorio" -autorizadas en 2002 durante el mandato de George W. Bush y aplicadas en las cárceles de Guantánamo y Abu Ghraib- ayudaran a conseguir avances en la lucha antiterrorista.

Los investigadores concluyen en el documento que la agencia exageró la efectividad de sus métodos, al tiempo que ocultó detalles de sus procedimientos a los que les fueron atribuidos inmerecidos resultados, relatan las mismas fuentes. La CIA ha justificado este programa en varias ocasiones, ante el Departamento de Justicia y ante el Congreso de los Estados Unidos, como una manera de conseguir una serie de informaciones que, de otra forma, serían "inalcanzables" y gracias a ello "desbaratar complots terroristas y salvar miles de vidas", señala una de las fuentes.

"¿Fue eso verdad realmente? La respuesta es no", afirma uno de los funcionarios que participan en la elaboración de este controvertido informe, que destaca que el texto acusa a trabajadores de la agencia de pedir permiso para usar -y más tarde tratar de defender- "métodos de interrogatorio insoportables".

Los funcionarios y exfuncionarios estadounidenses que han tenido acceso al informe han hablado bajo la condición de anonimato y aseguran que el texto describe nuevas revelaciones condenatorias sobre una extensa red de centros de detención secretos, o "agujeros negros", que fueron desmantelados por el presidente Barack Obama en 2009. El documento evidencia asimismo las divisiones dentro de la CIA sobre los métodos de interrogatorio, así como casos de abusos rechazados por algunos de los agentes debido a su "brutalidad", aseguran las fuentes del diario.

Un portavoz de la CIA ha rehusado hacer comentarios al respecto, tras explicar que la agencia aún no ha tenido acceso a la versión final del informe. Sin embargo, varios funcionarios de la agencia han descrito de forma privada este estudio como "empañado por errores de hecho y conclusiones equivocadas". Se espera que el Comité de Inteligencia del Senado vote este jueves el envío de un resumen ejecutivo del informe a Obama para su desclasificación. En cualquier caso, funcionarios estadounidenses han advertido de que podrían pasar meses antes de que se libere al público, ya que contiene alrededor de 20 conclusiones que deberán ser estudiadas.

La información de The Washington Post llega tras polémica relacionada con un supuesto caso de espionaje por parte de agentes de la CIA a los miembros del Senado que realizaban este informe sobre el uso de la tortura. De hecho, el organismo de control interno de la Agencia de Inteligencia inició una investigación a principios de marzo.

El diario The New York Times señalaba que el inspector general de la CIA, David B. Buckley, había autorizado la investigación después de que miembros del Congreso se quejaran de que los oficiales de la agencia habían accedido indebidamente a su trabajo, un hecho que habría sido confirmado por la agencia Reuters. La CIA puso ordenadores a disposición de los investigadores de la comisión, en las propias instalaciones de la agencia, para que consultasen sus bases de datos. Sin embargo, agentes de la CIA podrían haber tenido acceso a las redes informáticas que estaban usando los senadores.

Uno de los legisladores ha llegado a denunciar públicamente que los líderes de la agencia engañaron al Comité de Inteligencia para acceder a algunas de las conclusiones de la investigación que estaban llevando a cabo, que se fundamentaba en documentos a los que accedieron desde una sala de investigación de alta seguridad de las instalaciones de la CIA.

La Agencia de Inteligencia, por su parte, acusa a los miembros de la comisión del Senado de acceder a documentos clasificados sin contar con las autorizaciones necesarias para ello. El director de la CIA, John Brennan, llegó a decir que estaba "profundamente consternado de que algunos miembros del Senado hayan decidido hacer acusaciones falsas sobre las acciones de la CIA".

En medio de ese enfrentamiento ha estado la Casa Blanca que, según una investigación, ha obstaculizado las investigaciones parlamentarias a las que ha ocultado miles de documentos secretos -hasta 9.400- sobre torturas de la CIA. De acuerdo a la agencia McClatchy DC el Ejecutivo nunca argumentó razones legales para esconder los archivos ya que el presidente nunca solicitó los privilegios que dispone para bloquear las indagaciones. Según los investigadores, lo que pretende la Administración es mantener alejados de los focos las evidencias sobre las "torturas brutales (incluso ahogamientos simulados) practicadas por la CIA en las cárceles secretas fuera de los EEUU". 


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