viernes, 24 de enero de 2014

677.- ‘Mi lucha’, de Adolf Hitler, volverá a publicarse en Alemania



‘Mi lucha’, de Adolf Hitler, volverá a publicarse en Alemania

El Instituto de Historia Contemporánea de Múnich editará una nueva edición comentada del libro de Hitler
El gobierno de Baviera amenazó en diciembre con parar el proyecto

ENRIQUE MÜLLER Berlín 23 ENE 2014 - ElPaís

El banquillo de los acusados en el juicio que se celebró el 15 de octubre de 1948 en Múnich estaba vacío y tampoco había un abogado que defendiera al acusado ausente, una contrariedad que no irritó a nadie en la sala por una razón de sentido común. El acusado, Adolf Hitler, se había suicidado con una pistola Walther calibre 7,65 milímetros, el 30 de abril de 1945, en la soledad de su búnker en Berlín.

El proceso fue breve y la decisión de la Corte otorgó al ministerio de Finanzas de Baviera un título legal inédito. Ese día, el juez señaló que no era necesario mencionar las razones para declarar culpable al ex dictador y sentenció que todos sus bienes en Baviera, incluidos los derechos de autor de un libro escrito por Hitler, debían ser confiscados y pasar a manos de la administración bávara.

La sentencia convirtió al ministerio de Finanzas, en el propietario de los derechos de autor del libro Mi lucha, que pertenecían a la editorial del partido nazi, Franz Eher, Pero el regalo de la justicia no enriqueció las arcas, en ese entonces, casi vacías del estado bávaro. La sentencia obligó a las autoridades del ministerio a llevar a cabo una solitaria cruzada para impedir que la obra magna del Führer volviera a ser editada en el planeta tierra.

Pero la cruzada bávara estuvo condicionada por un problema legal. Los derechos de autor de Mi lucha caducan el 31 de diciembre de 2015, una fecha que hará posible que el libro entre en el dominio público y pueda volver a ser imprimido. Para evitar nuevas ediciones financiadas por partidos de extrema derecha en Alemania, el Instituto de Historia Contemporánea de Múnich logró obtener, en 2012, un permiso del gobierno bávaro para publicar una ambiciosa edición comentada del libro maldito.

El ambicioso proyecto estuvo a punto de fracasar en diciembre del año pasado cuando la jefa del gabinete bávaro, Christine Haderthauer, anunció que el Gobierno seguiría impidiendo la publicación del famoso libro, aun después de que expiren los derechos de autor. “Nuestra posición es que hay que detener también el proyecto del Instituto, porque no es tarea del estado difundir propaganda nazi”, dijo la jefa del gabinete bávaro.

Pero el rigor de las decisiones políticas del gobierno bávaro, son impredecibles y el miércoles pasado el ministro de Cultura de Baviera, Ludwig Spaenle anunció, después de un violento debate en el parlamento regional, que Múnich renunciaba a adoptar nuevas medidas legales para impedir el trabajo de reedición de Mi lucha que lleva a cabo el Instituto de Historia Contemporánea.

“No se puede atentar contra la libertad científica”, declaró el ministro bávaro. “El Instituto de Múnich, que tiene a su cargo este proyecto puede publicar una edición bajo su propia responsabilidad”, agregó.

Las declaraciones del político causaron un profundo alivio en la sede del instituto, pero dejaron en el aire un interrogante que solo podrá tener una respuesta a partir del 1 de enero de 2016, cuando una editorial intente sacar a la venta en el país una edición no comentada del libro maldito.

“Ya no habrá más problemas legales para continuar nuestro trabajo y tampoco tendremos que devolver el dinero (500.000 euros) que nos dio el Gobierno para el proyecto”, dijo Simone Paulmilch, portavoz del instituto bávaro, a EL PAÍS. “Aun no conocemos la dimensión de las declaraciones del ministro, pero se puede suponer que tampoco habrá medidas legales en contra de otras publicaciones, aunque las leyes siguen vigentes”, añadió.

Una sentencia de la Corte Suprema germana en 1979 permitió la venta del libro en las tiendas de anticuarios y los sabuesos bávaros tampoco saben cómo impedir la difusión del libro en Internet, donde los nostálgicos de Hitler siguen ofreciendo descargas gratuitas y en varios idiomas del volumen. Pero Baviera sigue utilizando el artículo 130 del Código Penal que castiga con penas de cárcel la incitación al odio racial y prohíbe escritos que, como Mein kampf, puedan ser utilizados como propaganda para difundir los ideales del nacionalsocialismo.

Adolf Hitler comenzó a escribir su libro en 1924 cuando cumplía una condena de cárcel en la prisión de Landsberg y escribió las últimas páginas en Obersalzberg, un idílico lugar en los Alpes bávaros donde el dictador poseía una casa. La primera edición del primer volumen del libro vio la luz en julio de 1925 y el segundo volumen se publicó en diciembre de 1926.






Baviera lucha contra ‘Mi lucha’

El estado federado anuncia que mantendrá la prohibición de editar el libro de Hitler, a pesar de que sus derechos quedarán libres en diciembre de 2015

ENRIQUE MÜLLER Berlín 12 DIC 2013 ElPaís

Alemania y el ministerio de Finanzas del estado de Baviera tienen un problema. Un problema que se originó cuando un pintor frustrado decidió convertirse en dictador. En dictador y en autor de un libro maldito que sigue causando dolores de cabeza a los funcionarios de ese ministerio de Finanzas bávaro. El motivo: una sentencia que se dictó en Múnich en 1948 para castigar la memoria del funesto Führer. El 15 de octubre de ese año, el juez señaló que no era necesario mencionar las razones para declarar culpable al ex dictador y sentenció que todos sus bienes en Baviera, incluidos los derechos de autor de su libro, debían ser confiscados y pasar a manos de la administración bávara.

La sentencia convirtió al ministerio en propietario de los derechos de autor de Mein Kampf (Mi lucha), que pertenecían a la editorial del Partido Nazi, Franz Eher, y obligó a los funcionarios ministeriales a llevar a cabo una cruzada para impedir que la obra de Hitler volviera a ser editada en el planeta tierra. Una tarea que volvió a cobrar actualidad el martes pasado a causa de una decisión por sorpresa del gobierno bávaro, que aplastó un largo y exhaustivo trabajo de investigación que está llevando a cabo el prestigioso Instituto de Historia Contemporánea de Múnich.

Los derechos de autor de Mi lucha caducan el 31 de diciembre de 2015, una fecha que hará posible que el libro entre en el dominio público y pueda volver a ser imprimido. Para evitar nuevas ediciones financiadas por partidos de extrema derecha en Alemania, el Instituto muniqués logró obtener, en 2012, un permiso del gobierno bávaro para publicar una ambiciosa edición comentada del libro maldito.

Odioso legado

Adolf Hitler escribió su libro Mein Kampf en 1924, como una combinación de ingredientes autobiográficos y exposición de las ideas propias de la ideología nacionalsocialista.
Cuando Hitler llegó al poder en 1933, las cifras de difusión del libro se dispararon hasta alcanzar el millón de copias.
Al término de la II Guerra Mundial, la difusión del libro en Alemania superaba los 10 millones de copias.
En 1948, una sentencia judicial decidió que los derechos de autor del libro pasaban a manos del estado de Baviera.
“Tenemos que confrontarnos a ese libro, que tiene que ser desmitificado”, dijo el ministro de Finanzas de Baviera, Markus Söder, cuando anunció que el gobierno había destinado 500.000 euros a las arcas del Instituto. Pero el rigor de las decisiones políticas, en especial en el gobierno bávaro, es impredecible. Y el martes, la jefa del gabinete bávaro, Christine Haderthauer, anunció que el gobierno seguirá impidiendo la publicación del famoso libro, aun después de que expiren los derechos de autor.

La medida también afecta al ambicioso proyecto del Instituto de Historia Contemporánea, que no podrá editar el trabajo que lleva realizando desde hace varios años y en el que trabajan cinco historiadores. “Nuestra posición es que hay que detener también el proyecto del Instituto, porque no es tarea del estado difundir propaganda nazi”, añadió la jefa del gabinete bávaro.

“No hemos recibido ninguna información del gobierno bávaro y el anuncio nos sorprendió a todos”, dijo Simone Paulmichl, portavoz del Instituto, a EL PAÍS. “Aún sigue pendiente lo que pasará con los derechos de autor después del 31 de diciembre de 2015 y tampoco nadie sabe qué mecanismos legales utilizará el gobierno bávaro para impedir la venta del libro en Alemania”, añadió.

La cruzada bávara para impedir la difusión del libro escrito por Hitler en 1924 ha tenido éxito en la mayoría de los países europeos, pero los sabuesos no pueden actuar en Estados Unidos ni en Reino Unido a causa de una medida legal. Cuando el libro se convirtió en un éxito en Alemania después de la llegada al poder de Hitler, la editorial Eher vendió los derechos a sendas editoriales en los dos países. Random House, por ejemplo, que ahora es una filial del gigante alemán Bertelsmann, sigue vendiendo unos 3.000 ejemplares de Mi lucha cada año en Reino Unido.Tampoco en Israel está prohibida la difusión de Mi lucha. En Alemania, en cambio, el trabajo de los sabuesos bávaros está reforzado por el párrafo 130 del Código Penal que castiga con penas de cárcel la incitación al odio racial y prohíbe escritos que, como Mein Kampf, puedan ser utilizados como propaganda para difundir los ideales del nacionalsocialismo.

Una sentencia de la Corte Suprema germana en 1979 permitió la venta del libro en las tiendas de anticuarios. Los sabuesos bávaros tampoco saben cómo impedir la difusión del libro en Internet, donde los nostálgicos de Hitler siguen ofreciendo descargas gratuitas y en varios idiomas del volumen. En 1933, año en que Hitler llegó al poder, la difusión de Mi lucha se disparó hasta alcanzar un millón de copias. Al final de la guerra la difusión del libro en Alemania había alcanzado los 10 millones de copias.

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